28/8/11

Desahogo clandestino


Aquí estoy yo
tumbado en la cama,
pensando mil tonterías...
pensando en tu bonita cara.
Pensando en tus ojos
porque me miran,
soñando en tu boca
porque me habla,
aguardando el día
que “tú y yo esperamos”,
soñando tus labios;
soñaba y soñaba.
Te escribo este poema
para saciar esta sed de habla,
ya que si no me atrevo a contártelo a ti,
al menos se lo cuento a mi almohada.