20/9/11

Ahora lo entiendo


La vida me sorprende de nuevo,

el interior abismal
que contiene mi existencia
ya no ofrenda sufrimiento a mis amadas.
Ya no entrego mi dolor a la mujer
en forma de silencio.
No, ya no riego mi dolor,
mi acrisolado dolor, mi dolor.
Largo tiempo, yertas costumbres,
nubes grises y espesas,
han vagado por mi alma,
hasta que por fin lo he comprendido.