16/10/11

Bienvenida por Carlos Regalado


Hoy me he sentido vulnerable,
hacía tiempo que no tenía esta sensación.
Tú, que llegaste como una forastera
en tierras ajenas,
has sabido ganarte cada uno de mis rincones
con suavidad,
sin prisas pero sin pausas.
Ayer todo era un juego,
un juego de idas y venidas.
Hoy todo adquiere una atmósfera
de profundidad oceánica.
Te amo, y te necesito,
todo al mismo tiempo,
pero se que no me perteneces,
porque nadie pertenece a nadie.
Sólo el tiempo será testigo
de lo escrito por nuestra sangre,
sangre cálida y fiel,
sangre roja de la pasión
que seamos capaces de demostrarnos.
Como antes te decía;
hoy todo es gris,
pero de un gris contrastado,
que no representa tristeza, sino certeza.
Ahora puedo decirlo, ahora sí,
es el momento adecuado.