28/10/11

Señales para ciegos por Carlos Regalado


Mar azul, azul verde oscuro.
Tú que bates incansable,
en mi pecho te presiento.
El agua se arrastra, delicada
sobre los sedimentos
de un muro anterior
a la vida hecha grafitis.
Las señales ya no nos confunden,
ni para reecontrarnos de nuevo.
Son imágenes envasadas al vacío,
o enlatadas para conservar,
las que nos muestran
que lejos hemos llegado,
sin habernos movido del sitio.
Y mientras el sol cae de nuevo,
como tantas veces, como siempre.
Sabiduría de ámbares luminiscentes
que llegan a mis ojos,
y a los tuyos, y a los de todo el mundo.