12/3/12

Realidade Cero con Moisés Cañizares

 Farándula
 
Por latir...
he cruzado lóbregos y violentos mares de asfalto
carentes de sentido, amor mío;
épocas envilecidas, donde la putrefacción (negada por sus 
sociedades), 
corrompía el sabor de la vida que deslumbra,
a pesar de la lágrima incontenible.
 
He esquivado turbios arrecifes, sobre océanos de noches arañadas,
 a mujeres sin semilla (nacidas del vientre cíclico,
 en el que Dios alumbró la miseria de las razas,
 bajo el encuentro que espejea el monstruo que todos llevamos
dentro).
He vivido el confuso hijo: el hijo enrejado 
en la trama psicológica tejida por la gran pantalla 
(devoradora de semen y bikini) y su rueda. 
La boca de Madre descompuesta que navega contra el viento, 
ante el sacrificio de los años perdidos tras el engaño 
de una sociedad justa y amable (civilizada), 
que oculta a su vez, 
el ensordecedor ruido de los celos infundados, 
y el odio y la apariencia.
He sido máscara, estigma e ida, hacia ninguna parte, 
hacia mi mismo y hacia tu sonrisa; 
muslos de espiga en espera de una alegría, 
que no se aferre a la vasta celda de la ignorancia 
ejercida por el eje del comercio.
 
Soy uno más: el pobre mendigo;
nave de carne moribunda del sueño y del silencio, 
que palpita en esta nada que golpea feroz y desmedida, 
mientras el cielo hace y deshace las nubes afligidas.
 
Y abrazo una humanidad en deriva, y al mismo tiempo 
me repugna esta humanidad caótica y fingida.
 
Descerrajé los ojos estacionales del universo 
con osadía sedienta bajo la falda de la razón que busca, 
y creí que su caricia era de la verdad la hazaña. 
Mas tras el placer se escondía tatuada la soledad arrinconada, 
y hasta el recuerdo hoy es sombra, y es bruma, y es caída. 
Inocencia ciega, ímpetu y laguna. Locura.
 
Tengo las alas cosidas 
en las grietas de la ausencia, que ardieron anteriores 
sobre el fuego de la historia), con hilo de hierro y aroma, 
y quiero reinventarme lejos y sin nadie.
 
Tengo un infinito de sabiduría en mi sexo, 
que guardo intacto y cristalino tras el lienzo barroco del hombre que 
me guía. 
Beso humilde. ¡Abrázame¡ Que ya el día se olvida: 
Saliva, tacto, cintura. 
Sobre tu seno mi huída; sobre tu seno, mi huída. 
Oscuro atlas. Enigma.
Del hombre: Libro, 
Farándula, idea, mirada fría...mirada fría.



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