22/4/12

Realidade Cero con Carlos Carnicero

 

Llora por ti, Argentina

Entender el Peronismo es causa casi imposible. Basta con ver el rostro sonriente de Eva Perón en el retrato colocado detrás de Cristina Fernández, en el show donde anunció la expropiación de YPF Repsol.En Argentina, cuando un gobierno, sea la cruel dictadura militar o el legítimo de Cristina Fernández, se encuentra en un callejón sin salida, recurre al populismo nacionalista: las dos esencias de la política argentina.  Es curiosa la dislexia de la mayoría de los argentinos: echan pestes de su país y se envuelven para llorar en su bandera. Misterios del psicoanális como práctica obligatoria. Ocurre igual cuando el padre es cruel y el niño llora por su cariño.
El callejón sin salida es la situación económica. La inflación ha hecho de Buenos Aires una ciudad casi tan cara como Londres o París. Contener el dólar es la única respuesta en un conflicto en donde ya no es posible mantener subidas de sueldo generalizadas del 25 por ciento para compensar una inflación “trucha” que se ha domesticado en los números mediante la manipulación del organismo encargado de dictaminarla.
Cristina ha decretado la caza del dólar porque no tiene financiación internacional. No tiene crédito. El callejón sin salida se materializa en la congelación de las importaciones para que no salga ningún dólar del país.
La industria se asfixia por falta de importación de insumos. La única cosa que todavía funciona bien es la exportación de soja: recaudación instantánea. Vuelve el mercado negro para comprar la moneda extranjera porque los argentinos nunca se fiaron de su moneda, y ahora menos.
Asaltar YPF Repsol es un episodio más para conjugar la falta de salidas con el nacionalismo subyacente. Si los militares invadieron las Malvinas, Cristina recupera la confrontación con el Reino Unido como elemento de cohesión de los ciudadanos. ¿Quién se atreve en Argentina a oponerse a la dialéctica imposible de la recuperación instántanea de las Malvinas o de “devolver YPF al pueblo argentino”. Cristina está tan aislada que necesita el calor del pueblo. No gobierna, hace agitprop desde el poder.
La batalla de Repsol será larga. El Gobierno de España tiene mucha munición en la Unión Europea, en el Fondo Monetario Internacional y en la diplomacia. Pero no son armas disponibles al instante. Lo que más sufre, sin duda, es la cotización de Repsol. Pero Argentina tiene motivos para llorar porque ha entrado en una deriva que le llevará de nuevo a la ruina. Pero el poder, quien ocupa el poder, sabe del fatalismo del Peronismo. Una entrada fuerte en el poder, vaciar las arcas y procurar salir antes de que la situación estalle. Se trata solo de un nuevo ciclo del Peronismo y de la economía argentina. Ellos lo saben, pero de momento envolverse en la bandera y en la patria es lo que toca. Que pena que Argentina siempre esté convocada a llorar por sí misma. Es lo que toca.



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