29/5/14

La espada, la armadura y la evolución


El guerrero

Antes solía profundizar
en el océano vital de las personas
a través de sus ojos.
Esperaba encontrar tesoros perdidos,
esperaba encontrar verdades ocultas.
Pero sólo encontré piratas provistos
de un parche en uno de sus ojos,
y una espada en el otro.
 

Pobre del que vaga por el mundo
sin una espada afilada en una mano,
y un escudo en la otra.
Pobre del que vaga por el mundo
con las piernas atrofiadas
por la inactividad,
careciendo así de la finta y el engaño.
Pobre del que vaga por el mundo
sin una armadura recia
capaz de amortiguar los golpes
que no se pueden esquivar.
Y pobre del que vaga por el mundo
en posesión de todas estas virtudes,
aferrádose a ellas,
olvidando que su naturaleza es
la desnudez carnal
y la evolución espiritual.


Carlos Regalado



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