17/6/14

Y a ella voy, por siempre vengo y regreso


 Los labios de “la mar” 

(De “El rocío que no cesa”)
Los labios de “la mar” saben a sal. 
¡Qué pena tan honda al cielo proclama¡
que su alma hialina cristales derrama
en tibias mejillas de suave coral. 
Los labios de “la mar” saben a sal. 
¡Cómo! su corazón el mío desboca
cuando con ternura beso su boca, 
misteriosa alhaja de sol estival.
Y cuando en ella me sumerjo ansioso 
aspiro su aliento, profundo y espeso,
que presto invade mi pecho ambicioso.
Y a ella voy, por siempre, vengo y regreso;
penoso y fatal ciclo doloroso. 
La muerte y la vida: ¡todo! en un beso.

Cádiz, 1 de septiembre de 2008


Juan Delgado Muñoz




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