28/10/14

Corremos a la vez que amamos y el horizonte nos desvela, terribles y extraños


La Marea

La marea se pierde 
entre guitarras atemperadas
por largas noches de espera
(en la espera de largas noches).
Una espera sana, a la vez que insana,
te guiará oscuras tempestades,
tardes de embrujo y de tambores 
en la guerra siempre inacabada 
de un verano infinito
y de un sol antiguo
como la vida misma.
Corremos a la vez que amamos,
y el horizonte, siempre lejano,
proyecta lo que queremos ser,
y nos desvela, terribles y extraños.

Carlos Regalado